11 diciembre, 2019

Manuel García

📢 Building Information Modeling (BIM) es un acrónimo cada vez más común entre los arquitectos.

La mayoría de las oficinas y profesionales ya están migrando o planean cambiar a este sistema, el cual representa digitalmente las características físicas y funcionales de un edificio, integrando información variada sobre todos los componentes presentes en un proyecto. A través de los software BIM es posible crear modelos virtuales precisos, entregando un mayor control de los costos y aumentando la eficiencia del proceso. También es posible simular completamente el edificio, entendiendo su comportamiento antes del inicio de la construcción, y entregando soporte a lo largo de todas sus fases, incluso una vez terminado o durante su desmantelamiento y demolición.

 La metodología BIM se desarrolla y se aplica principalmente en nuevos proyectos, pero su potencial en renovaciones es todavía poco explorado. Si tomamos en cuenta la urgencia por mejorar la calidad espacial y el bajo rendimiento de la mayoría de los edificios existentes, especialmente en relación al consumo energético, BIM puede ayudar a que las renovaciones sean más eficientes, inteligentes y sostenibles.

 Permitiendo un mejor control de las etapas del proyecto, cada vez más propietarios, empresas y gobiernos, están solicitando el desarrollo de proyectos en BIM, entregando un mayor detalle del presupuesto, la planificación y el mantenimiento preventivo del proyecto, y ayudando a predecir posibles errores e incompatibilidades entre sistemas. Un proyecto iniciado en la plataforma BIM tiene un enfoque bastante diferente al CAD, ya que se representan todos sus componentes, más allá de su geometría visible; incluso aquellos elementos poco evidentes y que pueden influir enormemente en las decisiones de diseño.